De Caracas al Guárico: origen y vinculaciones de una familia colonial

Dr. Luis Herrera García

Profesor Titular de Anestesiología. UCV. Caracas. Miembro Correspondiente de la SVHM.

Recibido el 6 de agosto de 2008.

RESUMEN

En el siglo XVI llegan a Caracas Francisco de Herrera y Pedro Gutiérrez. Sus ascendientes procedían de Cantabria. Un siglo después, María Teresa De Ascanio y Herrera se casó con Francisco Rodríguez Del Toro, segundo Marqués. Una nieta de ellos lo hará con Tomás Hernández Sanabria y descendientes de los Sanabria-Vollmer serán hacendados en valles del Tuy. Habitaban esas tierras indígenas Mariches y algunos adoptarán el apellido Herrera de sus patronos. Desde 1842 los Gutiérrez López adquieren tierras en la región. Sus hijos Félix y Benito cursan Derecho y Medicina en la Universidad Central. Benito se radica en Altagracia de Orituco y contribuye a fundar el Hospital San Antonio, donde presta servicios hasta su muerte, en 1950. Pionero en Ofidiología, escribe una densa tesis sobre Serpientes en Venezuela. Su hijo Agustín Gutiérrez Carchidio y un hijo de éste también ejercerán la Medicina en tierras gracitanas. Félix asume la administración de las tierras, hasta 1918, cuando enferma y es llevado a Altagracia, donde falleció en 1942. Se cuentan más de cincuenta profesionales en la descendencia de los Gutiérrez, entre ellos cinco médicos y catorce abogados. La mayoría se arraigó en Caracas, pero con extensos vástagos en Miranda y Guárico.

Palabras clave: Familias Médicas. Genealogía. Ofidiología. Café. Guárico. Hospital San Antonio. Herrera.

ABSTRACT

In 17th century Francisco De Herrera and Pedro Gutierrez arrived at Caracas. Their parents seem to come from Cantabria. A century later, Maria Teresa De Ascanio y Herrera married with Francisco de Paula Rodriguez Del Toro (1713-1753), the second marquez. A granddaughter of them will married with Tomas Hernandez Sanabria and a granddaughter of the Sanabria-Vollmer will be owner of lands in the region of the Tuy (Charallave, San Diego, etc.) In those places lived indigenous from the family of the Mariches, that will adopt the last name Herrera of these landowners. The possessions of Charallave was acquired in 17th century by the family Gutierrez-Lopez, whose sons: Felix Maria and José Benito study Law and Medicine respectively, in the Universidad Central, between 1896 and 1902. Benito takes root in Altagracia de Orituco, where it contributes to the foundation of the hospital San Antonio. There it serves until his death in 1950. Pioneer of the Ofidiology, by its dense thesis on Serpents in Venezuela. Their son Agustin Gutierrez Carchidio and his grandson Agustin Gutierrez Ferrer also will exert Medicine on that city. Felix Gutierrez Lopez dedicates itself to the administration of properties, until 1918, when he to make sick and is taken to Altagracia, where he died in 1942. Between its grandsons there are two physicians and eleven lawyers. We have counted more than fifty professionals in the descendants of the Gutierrez. The majority took root in Caracas, but with numerous and extensive shoots in Miranda and Guarico.

Key words: Medical families. Genealogy. Ofidiology. Coffee. Guarico. Hospital San Antonio. Herrera.


ORÍGENES REMOTOS DE LA FAMILIA

El tema que presentamos está referido a una familia, o mejor, a dos familias: la una caraqueña, de clase media alta y la otra aborigen, de extracción humilde. La primera posee casas en la capital, pero también tierras y fincas rurales, sujetas a los vaivenes de nuestra economía y de interminables guerras. La otra, trabaja en faenas agrícolas, en diversas posesiones del amplio valle del río Tuy medio y se vincula con alguno de esos terratenientes, de los cuales deriva un apellido. Su sostenido esfuerzo y pujanza le permitirá alcanzar nivelación social, en sucesivas generaciones; a manera de una planta trepadora. Tal hazaña es el núcleo de la novela de ese nombre, que publica Gallegos en 1925, dedicada a su esposa, vinculada por cierto a dicha familia. A finales del siglo XIX dos de los miembros del árbol Gutiérrez cursan carreras universitarias, modelo que seguirán varios de sus descendientes, sin abandonar totalmente la explotación agrícola.

Debo decir además, que este trabajo es fruto del esfuerzo y dedicación de un equipo “amateur” en investigación histórica. Han trabajado en él durante años dos primas, una abogado y la otra economista, con la asesoría de otro primo arquitecto. Mi reconocimiento y admiración para Adela Herrera Pacheco, Mariala Rojas Herrera de Beltrán y Pablo Enrique Herrera Pérez. Hoy cuando hemos fusionado voluntades y capacidades para alcanzar y divulgar un mejor conocimiento de nuestras raíces familiares; apreciamos más el valor de nuestra familia y sentimos que –de alguna manera– cada uno de sus miembros ha prestado su aporte al proyecto, asomándose a él, al principio como sorprendidos espectadores, para asumir finalmente su rol de co-protagonistas. Reconocemos con Rafael Arraiz Lucca* la importancia de la investigación genealógica, incluso para la comunidad venezolana y lamentamos “cuantos disparates se han cometido por desconocer nuestros orígenes”. Es necesario rescatar para el futuro nuestro siempre rico patrimonio familiar, que también forma parte de nuestras vidas, tanto, como los bienes materiales e intelectuales.

* Arraiz Lucca R. Las Rojas y la genealogía nacional. El Nacional. Mayo 11, 2008: A 13

Asegura José Eliseo López en su densa investigación sobre la migración colonial de España hacia Venezuela (1) que era un proceso bastante arduo, más obstaculizado que promovido por la corona española. Es bien sabido que abundaron el contrabando y las falsificaciones, como recurso de muchísimas personas que intentaron la aventura del atrayente, aunque temerario destino. Apenas un 2 % de los peninsulares que vinieron al Nuevo Mundo, se radican en Venezuela, según dicho autor.

En octubre de 1534 llegaron a La Guaira Francisco de Herrera, quien procedía de Zamora y Diego García, extremeño (1). Los tratadistas discuten el origen de sus apellidos, ubicándolo en Castilla o en Cantabria. Ese primer grupo, de unas 130 personas, se incorporó a la llamada Armada de los alemanes. Hacia 1536 arribó a Cubagua Pedro Gutiérrez, quien vino de Andalucía. Se atribuye a su familia origen asturiano o cantábrico. Años después, en 1606, llegan a Caracas, Agustín De Herrera y Rojas (2) y su hermano Fernando de Saavedra y Herrera, naturales de Lanzarote. Está documentada la vinculación de sus descendientes, con los de Bernardo Rodríguez del Toro (1675-1742) quien llega a Caracas a finales del siglo XVII y es fundador del apellido en Venezuela. Hacia 1732 compra el título de Marqués, bajo el reinado de Felipe V. En efecto, María Teresa de Ascanio y Herrera se casó con Francisco Rodríguez del Toro (1713-1753), el segundo marqués. Su hijo Sebastián del Toro y Ascanio (1739-1787) se casó con Brígida de Ibarra (1744) y el hijo de ese matrimonio, Bernardo Rodríguez del Toro e Ibarra (1773) contrajo nupcias con Melchora Ana Rodríguez Del Toro (1773) mientras que su hermana Brígida Rodríguez del Toro e Ibarra (1815-1885) lo hizo con Tomás José Hernández Sanabria (1796-1850)

Martín Sanabria Toro (1831-1904) se casa con Ignacia Vollmer Ribas (1831-1914) y una hija de ellos, Ignacia Sanabria Vollmer será dueña de la hacienda Caiza o Cañicito, en la región de Los Anaucos, municipio Charallave. En 1893 la vende al padre del doctor Benito Gutiérrez López, Don Félix Gutiérrez González. Contigua a esa posesión existía la hacienda Sabaneta, propiedad de José María Lovera, quien la vendió a Mateo Méndez y Pablo López en 1842 (3,4). López será suegro de Félix Gutiérrez, con los cual los Gutiérrez López se hacen dueños de una enorme extensión de tierras, desde la sierra de Los Ocumitos –a un lado de la autopista actual– hasta las cercanías del aeropuerto Caracas. Las últimas posesiones permanecerán en poder de la familia hasta 1918, cuando enferma Félix Gutiérrez López y sus hermanos deciden venderlas.

LOS GUTIÉRREZ DE CARACAS

El 21 de enero de 1865, Félix Gutiérrez González y Belén López Peña, se casan en la parroquia de Santa Rosalía y adquieren una casona en la esquina de Alcabala (Sur 7, Nº 199, carretera de El Valle), en la que nacerán sus seis hijos (5). Transcribimos a continuación el acta de su matrimonio eclesiástico (6)

Cuadro 1. GENEALOGÍA BREVE DE LOS HERRERA DE CARACAS
Cuadro 1. GENEALOGÍA BREVE DE LOS HERRERA DE CARACAS
PARTIDA DE MATRIMONIO DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ
Fuente: Libro de Matrimonio de la Parroquia de Santa Rosalía, Tomo M3, Nº 664 (1839-1866)
Fuente: Libro de Matrimonio de la Parroquia de Santa Rosalía, Tomo M3, Nº 664 (1839-1866)

Fueron padres de Don Félix, Benito Gutiérrez De la Sierra, natural de Maracay y María Dolores González, descendientes a su vez, él de Francisco Gutiérrez y Rosa De la Sierra y ella de Francisco González de Linares y María Antonia Vélez Mier y Terán. Belén López Peña era hija del citado Pablo López y de Escolástica Peña. Los padres de Pablo fueron Francisco López y Eusebia Jiménez y los de Escolástica: José Peña y Rosalía Jiménez. Los Gutiérrez-González tuvieron cinco hijos: José Mateo, Concepción, Félix María, María del Pilar y Ángel María.

El testamento de Benito Gutiérrez, otorgado en Caracas (7) enumera sus extensas propiedades: casas en Caracas, ganado y tierras en Guarenas, Caucagua y Calabozo. Su suegro Francisco González de Linares tuvo destacada actuación en el bando realista y se asegura que dio su apellido al escritor y tribuno Juan Vicente González. Es también tradición familiar, que avala esa versión; que el manuscrito de Las Mesenianas fue leído muchas veces, en la casa de los Gutiérrez.

ASCENDENCIA DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ
ASCENDENCIA DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ

El matrimonio Gutiérrez López engendra seis hijos: María Dolores, Belén Matilde, Antonio María, Félix María, José Benito y Mercedes Ignacia, como puede verse en el siguiente cuadro:

DESCENDIENTES DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ
DESCENDIENTES DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ

Copiamos una transcripción de las partidas de Bautismo de Félix María y de José Benito, tomados de los libros de la parroquia Santa Rosalía, de Caracas (6)

El 11 de febrero de 1.876, yo el cura interino de ésta parroquia de Santa Rosalía de Caracas bauticé solemnemente según el R.R. a FELIX MARIA DE LA CANDELARIA, que nació el 2 de los corrientes, hijo legítimo de Félix Gutiérres y Belén López. Fueron sus padrinos Eduardo Marrero y María Josefa López de Bello, a quienes advertí el parentesco y obligaciones.

Presbítero Juan José Antich

El 20 de febrero de 1.879 el Pbro. Nicolás Galante, con mi permiso, bautizó solemnemente, puso Santo Oleo Crisma, dio bendiciones según R.R. a JOSE BENITO DE LA MERCED, que nació el veinte i cuatro de setiembre del año psdo, hijo legítimo de Félix María Gutiérres y Belén López. Padrinos Eustoquio Gutiérres y Dolores Gutierres, a quienes advirtió el parentesco….

Presbítero Juan José Antich

Los varones estudiaron en el Colegio Santa María, que regentaba el ilustre Licenciado Agustín Aveledo. Las circunstancias familiares parecían favorables y entre 1894 y 1896, Félix y Benito obtienen sus títulos de Bachiller en Artes y Filosofía en la Universidad Central. En la Figura 1 vemos a Don Félix Gutiérrez González con sus tres hijos varones, en fotografía tomada en Caracas, hacia 1900.

Figura 1. Félix Gutiérrez González y sus hijos varones
Figura 1. Félix Gutiérrez González y sus hijos varones

La casa de Santa Rosalía la venderán más tarde, alarmados por una crecida del río Guaire en los años 30’, según se ha contado. Por cierto que Mercedes –la hija menor– tenía vocación artística y dejó algunos paisajes al óleo de magnífica factura, con buen m anejo de la iluminación.

ECONOMÍA Y POLÍTICA EN EL SIGLO XIX

La agricultura, principal renglón de la economía de Venezuela, se centró en el siglo XVII en el tabaco. En la siguiente centuria la producción de cacao alcanzó gran auge, particularmente en las costas de Sucre, Miranda y Aragua; mientras que en el siglo XIX hubo una floreciente explotación del café. La situación política y económica del país, a partir de la separación de la Gran Colombia; fue cambiante e interdependiente. Pasamos de regímenes oligarcas, a un tímido intento de federalismo, con el predominio en ambos de grandes caudillos, como Páez, Monagas, Guzmán, etc.

Pero los líderes de tantas batallas, no supieron gerenciar las tierras, obtenidas casi siempre como trofeo de guerra. Como afirma Antonieta Camacho (8) “Es innegable su esfuerzo para la construcción republicana. Sin embargo, no se muestran tan diligentes en el desarrollo de sus heredades. No introducen mayores cambios para la recuperación de sus haciendas, afectadas por la guerra. Retoman el arrendamiento y el piso (colonato), prácticas tradicionales en la que se contrataba con grandes y pequeños agricultores o con extranjeros…” Hubo momentos de bonanza y de crecimiento durante algunas décadas. Entre 1840 y 1890 –en particular después del primer gobierno de Guzmán Blanco– la producción nacional de café se mantuvo elevada y contribuyó grandemente a mejorar la realidad económica del país. La larga Guerra Federal y las revoluciones que la siguieron hasta 1903, agotaron recursos y población. Las tierras cambiaban de dueño sucesivamente y no había alicientes para una explotación sostenida. Sólo convulsiones políticas o fenómenos climáticos en Brasil, Colombia y México nos llevan a ocupar temporalmente, un segundo lugar como productores mundiales, hacia 1915. La Guerra Mundial del 14 y el fuerte arranque de la industria petrolera, la migración del campesinado a las ciudades y la baja de los precios internacionales; dieron al traste con grandes empresas cafetaleras, que habían llegado a producir hasta 100 millones de kilogramos de buen grano (9,10).

Algunos estudiosos señalan que la calidad del producto que exportábamos no recibió un trato inteligente por parte de muchos empresarios del ramo, ocasionando frecuentes reclamos de sus clientes de ultramar. Esa situación causó grave impacto sobre la economía rural de los Gutiérrez. Como hemos señalado, su principal sustento provenía de las haciendas de café y de ganado, ubicadas a mitad del camino carretero entre Caracas y Charallave. Dichas tierras tenían una extensión superior a novecientas hectáreas y adecuadas condiciones de suelo para labores agrícolas en Sabaneta y para la cría ganadera en Caiza. Factores internos e internacionales, conspiraban contra el desarrollo económico-social del país y esa afirmación comprende la etapa colonial y el período republicano. Los efectos se manifestaron tanto a nivel del empresariado, como de los trabajadores. Es cierto que –en ambos casos– la gente ha inventado estrategias o mecanismos, con los cuales obviar o hacer menos efectivas las imposiciones justas o inicuas. En el caso que nos ocupa, los vaivenes de la economía y de la política locales han implicado perturbaciones que diverso grado para la familia Gutiérrez, que ha pasado del sector agropecuario o inmobiliario, a la pequeña empresa comercial o de servicio, y sobre todo a la profesionalización, con un ritmo similar al de Venezuela.

DE HACENDADOS A PROFESIONALES

En 1896 ambos hermanos, Félix y Benito se inscriben en la vieja universidad caraqueña. En sus libros se registran las planillas de calificaciones de Benito (Cuadro 2)

Entre los condiscípulos de Benito figuran los doctores Felipe Guevara Rojas, Rector de la Universidad en 1912, Miguel Ron Pedrique, Vicente Peña y otros doce médicos. En cuanto a sus profesores, citaremos sólo a Luis Razetti, Pablo Acosta Ortiz, José Gregorio Hernández, Francisco Antonio Rísquez, Miguel Ruiz, Leopoldo Aguerrevere y José Ignacio Baldó, entre otros notables docentes. Sus hijos conservan los textos de medicina por él empleados, la mayoría escritos en francés, conforme a las corrientes científicas que entonces imperaban: Fort, Testut, Brumpt, Forgue, Dieulafoys, Brouardel y otros reputados autores. Contamos en dicha biblioteca 208 libros, uno de los cuales fue regalado al Dr. Gutiérrez en 1906, por los propietarios de la hacienda La Elvira, ubicada en San Francisco de Macaira. El libro fue traído de Francia, cuando era una novedad editorial (Cuadro 3)

Cuadro 2. EXPEDIENTE ACADÉMICO del Dr. BENITO GUTIÉRREZ LÓPEZ
Título de Bachiller Julio 10, 1896 Dr. Rafael Villavicencio, Rector
Cuadro 2. EXPEDIENTE ACADÉMICO del Dr. BENITO GUTIÉRREZ LÓPEZ
Fuente: Libro de Grados, UCV. Facultad de Ciencias Médicas, Año 1902 (11).
Cuadro 3. ALGUNOS LIBROS DEL Dr. BENITO GUTIÉRREZ LÓPEZ
XXXXXXXXXXXX

El día 29 de noviembre del año 1902 presentó su examen final. Antes, el 14 del mismo mes y año, había defendido su Tesis Doctoral, que denominó “Contribución al estudio de las serpientes ponzoñosas en Venezuela” (12-14). Alcanzó la aprobación entusiasta del jurado, constituido por los Drs. Guillermo Delgado Palacios, Enrique Meier Flégel y José Angel Díaz, quienes optaron por hacerse solidarios de su contenido. Dicha tesis consta de 73 páginas y 14 capítulos, estructurados en dos partes. La primera es un estudio de laboratorio, para el cual trabajó con diversos animales y una metodología admirablemente detallada y bien descrita, durante once meses. En el Cuadro 4 copiamos la Tabla de especies por él utilizadas. La segunda parte corresponde en forma práctica a la discusión del tema, fundada en sus hallazgos y en los criterios de destacados autores en la materia, terminando con unas conclusiones concretas, pero bien sustentadas. Las citas bibliográficas de pie de página siguen el modelo de la época.

El trabajo fue publicado por el autor en la Tipografía Guttemberg y ha sido reeditado por su hijo menor, con apoyo de la Fundación Pedro María Arévalo Cedeño, de Altagracia de Orituco (13). Es oportuno señalar que dicha fundación, homenaje a ese destacado médico gracitano; tiene su sede en otra antigua casona, que también perteneció al Dr. Gutiérrez López y está situada cerca de su casa de familia, en la calle Ilustres Próceres, de Altagracia de Orituco.

Terminados sus estudios formales, el Dr. Gutiérrez se marcha al Guárico, donde trabajó en las poblaciones de El Sombrero y Camatagüa, según referencia del historiador médico Ceferino Alegría (15). Hacia 1904 se radica en Altagracia de Orituco, floreciente población del Guárico oriental y capital del entonces Distrito José Tadeo Monagas. Según testimonio de su hijo homónimo, el Dr. Gutiérrez fue captado por la pujanza de aquellos llaneros, que mantenían una economía agrícola y pecuaria muy próspera, a base de tabaco, café, caña y otros productos. Pero además le impresionaron los modales de aquella sociedad gracitana.

Allí conocerá años después a Delia Carchidio Rachadel, dama de ascendencia italiana, radicada en Chaguaramas. De su matrimonio nacerán seis hijos, que de igual forma han arraigado en esa tierra llanera, si bien algunos han vivido y estudiado en Caracas. Los Gutiérrez adquirirán otra casa en Caracas, en la tradicional parroquia de La Pastora, entre las esquinas de Truco y Cardones, hoy trayecto de la avenida Baralt. Tal vez los padres no la conocieron. En cambio, fue residencia habitual de sus hijas solteras, Belén y Mercedes y temporal de sus sobrinos Miguel y Agustín, mientras cursaban sus carreras de Odontología o Medicina, en San Francisco, allá por los años 40. Luego de graduarse, Miguel se casó con la caraqueña, Carmen Rodríguez Ortega, recientemente fallecida. Vivieron en Caracas algunos años y él tenía su consultorio odontológico en el centro de la ciudad. Luego se trasladaron a Altagracia, atraídos por el terruño y por el cultivo de tabaco, bien cotizado para la fecha. Cuatro de los hermanos tuvieron finca de tabaco selecto y lograron incluso reconocimientos por la excelente calidad del producto. Pero cambiaron los tiempos y decayeron las siembras, ante la baja demanda. Como en épocas anteriores, surgieron nuevos países productores, con mejor tecnología y estrategias de mercado. Sobre todo, con mayor apoyo gubernamental, una falla permanente de nuestra agricultura (10).

Cuadro 4. Tabla de datos para la Tesis Doctoral sobre SERPIENTES PONZOÑOZAS EN VENEZUELA
Cuadro 4. Tabla de datos para la Tesis Doctoral sobreSERPIENTES PONZOÑOZAS EN VENEZUELA

Félix era dos años mayor que su hermano Benito; pero hacen carrera universitaria juntos. Debió compartir con él, la lectura de textos médicos, pues sus hijos aseguraban que fungía de auxiliar médico entre aquella población rural que le rodeaba, tan desasistida de recursos en el área de salud. Tras cursar bachillerato en el Colegio Santa María, obtiene su título de Bachiller en Filosofía y Artes, en la Universidad Central, en 1894. El título hace parte del Libro de Expedientes de la antigua Facultad de Ciencias Políticas, donde se matricula en 1896 y está firmado por los Drs. Elías Rodríguez, Rector, Vicente Guánchez, Secretario y los profesores Agustín Aveledo y Enrique Delgado Palacios (16).

A partir de septiembre de ese año cursa los seis años de Derecho que señalaba el pensum para esa época. Su promedio de calificaciones fue de 70,82 puntos, lo que lo clasificó como Distinguido. Entre sus profesores citaremos a Manuel Clemente Urbaneja, Diego Casañas, Esteban Gil Borges, Carlos Grisanti, Nicomedes Zuloaga, Nicolás Acosta Poleo y Santos Domínici. Fueron sus compañeros de estudio Lorenzo Herrera Mendoza, Manuel Urbaneja e Isaías Garbiras junto a otros ocho graduandos.

TRANSCRIPCIÓN DEL TITULO de BACHILLER
REIPUBLICAE NÓMINE
NOS ELÍAS RODRÍGUEZ
DOCTOR IN MEDICINA ATQUE CHIRURGÍA,
HUJUSQUE CENTRALIS UNIVERSITATIS
RECTOR, Sr., Sr., Sr.

Notum atque compertum sit ómnibus: Quam ante Nos stetisset Baccalaureus FÉLIX GUTIÉRREZ LÓPEZ, in civitate Caracas dicta natus, et Scientiarum Philosoficarum Studiosus, in hac facultate expediri respectivum diploma postulans; et posquam omnia lege statuta rite perfecisset, parefatum Baccalaurei Diploma auctoritate qua fungimur, nos ei contulisse die XIII Septembris anni Millesimi octingentesimi nonagesimi cuarti. Quaprocter, omnia privilegia. Gratias, inmunitates et exemptiones quibos petintur et caeteri hunc ipsum gradum recipientes, fruuntur, ipsi venimos inpertiri ac praestare. In quórum fidem, has presentes literas a nobis duo busque inter examinadores antiquissimis subscriptas, sigilo universitatis munitas, et ab infrascripto Secretario roboradas, expediri jussimus Caracis, die, mense et anno supra relatis.

Elías Rodríguez
Ag Aveledo

ADNOTATUS AD FOL 120 AC LIB
V G Guanchez, Secret.

La siguiente es una fotografía publicada en la revista El Cojo Ilustrado (17) donde se reseña al grupo de estudiantes, junto a algunos de sus profesores. En la tradición familiar se cuenta que Félix Gutiérrez se negó a recibir su grado de Licenciado o de Doctor en Ciencias Políticas, por escrúpulos morales; al disentir de las implicaciones que encontraba en algunos aspectos del ejercicio profesional.

Figura 2. Promoción de Quinto año de Derecho, UCV, 1901 (17)
Figura 2. Promoción de Quinto año de Derecho, UCV, 1901 (17)

Félix debió conversar con su padre tal determinación tan radical, luego de lo cual asume la administración de las tierras de Sabaneta y Caiza, a cuyas tareas dedicará sus siguientes quince años. Se aparta de la vida citadina y se marcha al Tuy, trayecto que representaba de ordinario toda una jornada en bestia o en carreta. Organiza la economía de las haciendas, introduce seguramente algunos cambios en la rudimentaria metodología de aquella peonada y une su vida con la de una de aquellas mujeres que trabajaban en sus tierras, en tiempo de cosecha. La mujer se llamó Adela del Rosario Herrera y nació en tierras del municipio mirandino de Baruta, como lo demuestra su Partida de Nacimiento. Sus valores y sus luchas encarnan una fuerte personalidad, peculiar amalgama de nuestros aborígenes con los criollos.

Cuadro 5. EXPEDIENTE ACADÉMICO de FÉLIX GUTIÉRREZ LÓPEZ
Cuadro 5. EXPEDIENTE ACADÉMICO de FÉLIX GUTIÉRREZ LÓPEZ
Fuente: Libro de Expedientes Facultad de Ciencias Políticas UCV, Año 1896

En la Figura 3 aparece una fotografía de Adela, hacia 1930. La representación femenina en aquel tiempo y también en el nuestro, ha demostrado capacidad y temple para enfrentar los retos que le plantean sus propias circunstancias.

Figura 3. Adela del Rosario Herrera
Figura 3. Adela del Rosario Herrera

PARTIDA DE NACIMIENTO DE ADELA HERRERA

JOSÉ ISABEL MUJICA, Primera autoridad civil del municipio Baruta, Distrito Sucre, del Estado Miranda, hago constar que hoy día siete de Diciembre del año de mil ochocientos ochenta i seis fue presentada una niña hembra recién nacida, por Paula Herrera, quien dice ser su madre natural, domiciliada en el citio de Araguata, de este municipio y dedicada a ocupaciones domésticas. Manifestó que la niña, cuya presentación hace, nació en el citio antes dicho, el día catorce de julio del año en curso, tiene por nombre ADELA DEL ROSARIO y es hija natural. Fueron testigos de este acto José Dolores Parra y Cruz Sánchez, mayores de veinte i un años i vecinos de este municipio. Leída a la compareciente i testigos, manifestaron estar conformes con su contenido i no firma la presentante, por no saber.

Baruta, siete de Diciembre de mil ochocientos ochenta i seis.

Félix y Adela engendran seis hijos, entre 1905 y 1917: Adela Luisa, Félix Antonio, Ciro José, Eduardo, Isidro y Sol María. En la Figura 3, vemos una fotografía de Adela Herrera. Lastimosamente, la salud mental de Félix, sufre un agudo deterioro, por lo cual –atendiendo a sus exigencias- es llevado a Altagracia de Orituco, junto a su hermano médico, donde fallece el 31 de octubre de 1942. La vida impone otra vez un fuerte viraje en la vida de aquella familia rural de Adela Herrera. Varios de sus hijos buscarán en Caracas su modus vivendi, mientras que otros se marchan a Charallave o prosiguen en sus labores en el entorno de lo que fueron sus posesiones, dedicados al agro o al comercio.

La caída acelerada de precios del café hacia 1915 (15) impulsa a los Gutiérrez López a vender primero Caiza, en agosto de 1917 y luego Sabaneta en 1920. La primera fue adquirida por un cuñado del Presidente Gómez, Luis Alberto Núñez de Cáceres, mientras que la segunda posesión, más extensa; es adquirida por Roberto Eduardo, cuyos sucesores la venderán, por lotes, los que –según plano registrado en Cúa– sumaron más de 200 parcelas.

Los Gutiérrez harán nuevas inversiones en la tierra guariqueña, que les resultó próspera, gratificante y cordial. Allí adquirió el Dr. Gutiérrez una casona construida hacia 1860, en la calle Ilustres Próceres, en la cual nacerán sus hijos y de la que mostramos una fotografía (Figura 4). La familia aún la conserva, con muebles, fotografías, pinturas, libros y el instrumental médico que perteneció al Dr. Gutiérrez. Es oportuno señalar que existen en el Guárico testimonios de varios homenajes (18) a la memoria del Dr. Benito Gutiérrez López, entre ellos un ofidiario organizado por el Dr. Olaf Sadner Montilla, en la hacienda La Elvira, actualmente abandonado, una plaza con busto del Dr. Gutiérrez en la carretera hacia Guaribe y también una escuela. Sus restos, así como los de su esposa y los de sus hermanos Félix y Belén, reposan en el mausoleo familiar del viejo cementerio de Altagracia.

Figura 4. Corredor posterior de la casa
Figura 4. Corredor posterior de la casa

LA DESCENDENCIA DE LOS GUTIÉRREZ LÓPEZ Y SUS VALORES

Como siempre en la condición humana, somos una extraña y enrevesada combinación de virtudes y defectos, como bien han dicho poetas, sociólogos y moralistas. Una mezcla no siempre equilibrada y menos aún, armónica. Así ocurre en esta ya extensa familia. Hemos contado entre los descendientes directos de los Gutiérrez López, un total de 253 personas. De ellos, 60 son profesionales universitarios, lo cual equivale a 24,11% de profesionalización. La mayoría pertenece a las generaciones más recientes. La vocación médica ha estado presente en cinco de ellos, mientras que un total de 15 han optado por la abogacía. El resto se reparte entre administradores, ingenieros, odontólogos, comunicadores y otros profesionales. Un hijo de Benito, Agustín Gutiérrez Carchidio se graduó de médico en Caracas, en 1949 y trabajó varios años en el viejo hospital San Antonio, al igual que su padre. Más tarde un nieto, Agustín Gutiérrez Ferrer se hizo Cirujano Plástico y comparte su ejercicio médico entre Caracas y Altagracia (Cuadro 6).

Cuadro 6. PROFESIONALES GUTIÉRREZ ó HERRERA, EN CINCO GENERACIONES
Cuadro 6. PROFESIONALES GUTIÉRREZ ó HERRERA, EN CINCO GENERACIONES
Cuadro 6. PROFESIONALES GUTIÉRREZ ó HERRERA, EN CINCO GENERACIONES

La afición del Dr. Gutiérrez López por las mariposas ha sido cultivada en especial por su hijo Benito, quien figura en catálogos de dimensión mundial. Posee una valiosa colección, que cuida con conocimiento y esmero admirables. Ellos son dueños además, de un patrimonio más valioso: sus valores morales. La honestidad, la disciplina, el trabajo, la vocación de servicio y la gentileza, son prendas de orgullo, muchas veces imperceptibles; pero siempre estimadas y meritorias. Bien se puede afirmar que han sido talentos cultivados a lo largo de sucesivas generaciones.

Son valores que he tratado yo también de encarnar, desde mi juventud. Por mis convicciones, por la educación que recibí, de mis padres y maestros –uno de los cuales fue Individuo de Número de esta honorable Sociedad. Puedo decir con emoción y con orgullo que soy nieto de Félix Gutiérrez López, quien abandonó la Jurisprudencia, cuando consideró –de manera acertada o inconveniente- que su ejercicio le ponía en conflicto con su conciencia. Y que soy sobrino nieto del Doctor Benito Gutiérrez López, médico formado en esta Alma Mater caraqueña, que prodigó su ciencia y sembró sus simientes en el Guárico oriental, en los albores del siglo XX.

BIBLIOGRAFIA

  1. López José Eliseo. La emigración desde la España peninsular a Venezuela. CDCH.UCV. Biblioteca Autores Mirandinos 68-69. Caracas, 1999 (2 Tomos – 828 pp.)
  2. Herrera Luque Francisco. Los amos del valle. Edit Pomaire. Barcelona, 1979
  3. Herrera Pacheco Adela. La saga de Adela Luisa. Caracas, 1995
  4. Iturriza Guillén Carlos. Algunas familias caraqueñas. Tipog. Salas, 1967 (2 tomos)
  5. Guía Directorio General de Caracas para el año 1887. Caracas. Tip. Espinal e hijos
  6. Libros de Matrimonio de la Parroquia de Santa Rosalia, Tomo M3, Nº 664 (1839-1866)
  7. Venezuela. Archivo General de la Nación, Libro de Testamentos, Tomo IV, Doc. 2. Diciembre 12, 1847
  8. Camacho Antonieta. Decadencia de la propiedad territorial en la microregión de Guacara. Siglo XIX. Instituto de Estudios Hispanoamericanos. UCV. Revista Ensayos Históricos, 1998; 10: 73 – 90
  9. Arcila F Eduardo. Evolución de la economía en Venezuela. Acad Nac de Historia. Caracas, 2004: 49
  10. es.wikipedia.org/wiki/Economía_de_Venezuela Visitada el día 03-08-2008
  11. Libro de Grados, UCV. Facultad de Ciencias Médicas, Año 1902
  12. Jimenez-Arraiz José. Veintidós promociones médicas UCV 1900 – 1925. Tip. Remar. Caracas, 1970
  13. Gutiérrez López Benito. Contribución al estudio de las serpientes ponzoñozas en Venezuela. Tip Guttemberg. Caracas, 1903.
  14. www.sicht.ucv.ve/biblioteca. Visitada los días 15-06, 20-07 y 12-10-2008
  15. Alegría Ceferino. Historia de la Medicina en Venezuela. Caracas, 1967
  16. Libro de Expedientes Facultad de Ciencias Políticas UCV, Año 1896
  17. El Cojo Ilustrado. Caracas, Sept. 15, 1901, Año X, Nº 234
  18. Ascanio Jiménez Agustín. Semblanza del Dr. Benito Gutiérrez López (multigrafo)

CENTROS DE DOCUMENTACIÓN VISITADOS

  • Archivo General de la Nación. Caracas
  • Registro Público del Estado Miranda, Los Teques.
  • Registro Público del Municipio Urdaneta, Cúa, Estado Miranda
  • Registro Público del Municipio Baruta
  • Centro de Historia Familiar de Caurimare (Iglesia de los Mormones)
  • Registro Público de la Parroquia Civil Santa Rosalía, Caracas
  • Registro de la Parroquia eclesiástica de Santa Rosalía, Caracas.