Cincuenta años y 50 promociones de la Cátedra de Anestesiología

Dr. Luis Herrera García

Médico Anestesiólogo. Profesor Titular Jubilado de la Facultad de Medicina de la UCV.
Miembro Titular de la Sociedad Venezolana de Anestesiología.
Trabajo de Incorporación como Miembro Correspondiente de la SVHM. Marzo 2, 2011
Correo luishegar@gmail.com

RESUMEN

Concebimos el desarrollo de la Anestesiología en Venezuela desde la etapa de los PIONEROS, no anestesiólogos, como Blas Valbuena, Eliseo Acosta, Luis Razetti y Roberto Baptista, entre otros; luego la de los PRECURSORES, como Roberto Lucca, Pascual Scannone y José Mazziota principalmente; para llegar finalmente a la fundación de la Sociedad Venezolana de Anestesiologia (1954) y la organización de los centros de postgrado. En mayo de 1956 entra en funcionamiento el servicio de Anestesiología del Hospital Universitario de Caracas, sede de la primera cátedra universitaria (1962) y de un curso de postgrado con proyección nacional e internacional. Bajo la dirección de los Drs. Carlos Rivas Larrazábal y Juan Armando Nesi, continuada por quienes hemos pertenecido al cuerpo docente de la citada Cátedra; han egresado -año tras año- cincuenta promociones de Especialistas en Anestesiología, cuyo ejercicio dentro y fuera de las fronteras nacionales, ha dado lustre indiscutible a nuestra escuela. Esa labor asistencial y académica ha mantenido siempre los altos parámetros que los Drs. Rivas y Nesi dejaron bien consolidados. Para diciembre 2011 habrán egresado 462 anestesiólogos, Realizar un análisis sobre los protagonistas de esta cincuentenaria gesta y sus aportes más resaltantes; es el objetivo del presente trabajo.

Palabras clave: Historia de la Anestesiología. Cátedra Hospital Universitario. Enseñanza de postgrado. Carlos Rivas Larrazábal. Juan Armando Nesi

ABSTRACT

We understand the development of anesthesiology in Venezuela from the stage of the pioneers, no anesthesiologists, as Blas Valbuena, Eliseo Acosta, Luis Razetti and Roberto Baptista, among others, then the precursors, as Roberto Lucca, Pascual Scannone and Jose Mazziota mainly. Finally the founding of the Sociedad Venezolana de Anestesiologia (1954) and the development of postgraduate centers. In May 1956 the service of Anesthesiology del hospital Universitario of Caracas comes into operation, home of the first university departament (1962) and a Specialization course, with national and international projection. Under the leadership of Drs Carlos Rivas Larrazabal and Juan Armando Nesi, continued by those who have belonged to the faculty of that chair, have egress, year after year; fifty promotions of Specialists in Anesthesiology, The exercise within and outside national borders, has undeniable luster to our school. That care and academic work has always maintained the high standards that Drs Nesi Rivas and left well established. To December 2010 will be 462 specialists. The objective of this work is perform an analysis of the protagonists of this fifty year quest and most outstanding contribution.

Key words: History of Anesthesiology. Hospital Universitario de Caracas.. Postgraduate teaching. Carlos Rivas Larrazábal. Juan Armando Nesi


El 24 de abril de 1962 aprobaba el Consejo Universitario de la Universidad Central la creación de una Cátedra de Anestesiología, adscrita al Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina. Fue durante el Decanato del doctor Rafael José Neri. El oficio lleva la firma del Dr. Jesús María Bianco, ViceRector-Secretario (1) No fue un simple procedimiento administrativo, sino la culminación de un largo proceso de gestación, que había durado –no nueve meses, sino- casi nueve años. Padres de la creatura fueron los Drs. Carlos Rivas Larrazábal y Juan Armando Nesi. Quienes hemos sido testigos y actores del desarrollo de la cátedra, podemos ponderar sus grandes gestas. Deseamos que las nuevas generaciones en cuyas manos está ahora y estará en las próximas décadas, el futuro de la institución; sepan aquilatar los talentos, la vigorosa voluntad y toda suerte de recursos humanos y materiales que haga posible ensanchar y ahondar en el surco de aquella generación iniciadora, para brindar a la ciencia y a la patria una espléndida cosecha.

PRECEDENTES

Cuando se revisan archivos y documentos médicos de los años 40‟ y 50‟ se constata el mismo referente en cuanto al desarrollo de la cirugía: el país no contaba con anestesiólogos suficientes (2,3,4) Del ejercicio parcial y aún temerario realizado por cirujanos, traumatólogos, obstetras e incluso estudiantes de medicina de nivel clínico (5, 6) se pasó a la especialización, sacrificando prestigio profesional y descanso, pues la demanda de trabajo exigía largas jornadas, en centros públicos como el Puesto de Emergencias, en la céntrica esquina de Salas y el Traumatológico del Seguro Social, en San José. Los obstetras aprendieron a manejar sus casos quirúrgicos con el clásico “gota a gota” de Tiopental sódico al 1 por mil. También los centros privados, como la Policlínica Caracas, las clínicas Razetti, Córdoba, Venezuela y González Lugo, entre otras, requirieron del servicio Mención aparte debe hacerse del Centro Médico de San Bernardino (7) por lo ambicioso e integral de ese proyecto, que comenzó por el diseño y construcción de una excelente sede e incluyó una selección muy rigurosa del cuerpo médico, entre ellos, un ilustre grupo de anestesiólogos, que encabezó el Dr. Roberto Lucca Escobar. Con un magnífico conjunto de recursos humanos y materiales, entró en funcionamiento en septiembre de 1947.

A los anteriores se sumaban instituciones como el Hospital Carlos J. Bello de la Cruz Roja, en Instituto Simón Rodríguez, la Maternidad Santa Ana y el Hogar Clínica Nuestra Señora de Guadalupe en Sabana Grande. Era pauta extendida que aquellos pioneros transportasen de un centro a otro, en la maleta de su vehículo, no sólo instrumental y fármacos, sino incluso su aparato de gases. Debió ser el caso de aquellos a quienes llamo Precursores de la Anestesiología, como el Dr. Beltrán Perdomo Hurtado, quien realiza una anestesia en el Hospital Vargas, con el aparato de King el 23 de Enero de 1917 (8) En efecto, de acuerdo al Diccionario Larousse, en su edición del año 2000; Precursor es el que precede; quien anuncia o empieza algo que tendrá desarrollo más tarde.

En el grupo ubicamos a una estudiante de Medicina*, entrenada en Norteamérica, (4) Carolina Herrera, quien, en 1937, utiliza un “moderno” Aparato de Foregger, para 3 gases, en el mismo Hospital Vargas; para administrar Etileno, Nitroso o Eter sulfúrico en cirugías realizadas por los Drs. Pedro Blanco Gásperi, José Ignacio Baldó y otros. Un año más tarde, el Dr. Roberto Baptista, cirujano y obstetra, también con aparato de Foregger, emplea Nitroso, Eter, Etileno y Ciclopropano (9) En 1939, Rafael Salas Viloria presenta un trabajo utilizando los mismos agentes, en 40 pacientes del hospital Vargas (10)

Papel esencial corresponde al Dr. Ricardo Baquero González (Fig. 1) prestigioso cirujano y catedrático, desde 1935, hasta mediados de la década de los 40‟. Con su formación estadounidense, debió seguir por intuición pedagógica el modelo de Arthur Guedel. Con admirable talento, transforma en escritos su experiencia de bisoño, pero estudioso anestesista y publica varias guías para la práctica de la especialidad. Se convierte en animador de vocaciones como la del Dr. Roberto Lucca y muchos otros colegas de su generación. Son contadísimos los casos de quienes pudieron viajar al exterior para entrenarse, entre ellos Pascual Scannone, José Mazziotta y Carlos Rivas. El anestesista se formaba de manera autodidacta, bajo la guía de impulsores como los Drs. Ricardo Baquero González y José Rojas Contreras. Tanto es así, que el estatuto inicial de la Sociedad Venezolana de Anestesiología (SVA).exigía como credencial de especialista la presentación de cincuenta historias clínicas realizadas por el profesional y esa norma estuvo vigente hasta 1970.

Fig 1. Dr. Ricardo Baquero González (1911-1979)
Fig 1. Dr. Ricardo Baquero González (1911-1979)

Eran impostergables dos objetivos otras veces señalados: prestigiar la especialidad y constituir los centros de postgrado. Como aseveró el Dr. Rivas Larrazábal (11): “…en tanto la Anestesiología no fuera reconocida en el plano académico y el respaldo de ciertas instituciones se limitara al que convenía a sus propios intereses; difícilmente podíamos mostrar como atractiva esta especialidad a jóvenes médicos de mayores aptitudes, ni hacer comprender al estado la necesidad de promover la enseñanza a nivel de postgrado, en lugar de los cursillos para enfermeras que en aquel tiempo se dictaban” Por eso, la primera meta que se propuso el Dr. Rivas a su regreso a la patria en 1951, fue contribuir a la fundación de la Sociedad Venezolana de Anestesiología. Con el valioso concurso de 28 pioneros, se constituye la asociación en Caracas, el 22 de Diciembre de 1954, en el Colegio de Médicos de Caracas, situado entonces en Los Chaguaramos (Fig. 2) Alli se elige la primera directiva, encabezada por los Drs. Rafael Campo Moreno, Pascual Scannone, Venezuela a lo sumo 78 especialistas (12) de los cuales 25 aparecen como firmantes del acta de fundación, (cuatro de los firmantes no eran anestesiólogos) La especialidad estaba tímidamente presente en algunas ciudades del país, como lo demuestra el hecho de que participan en la fundación dos colegas de Valencia, dos de Barquisimeto y cuatro de Maracaibo

FIRMANTES DEL ACTA CONSTITUTIVA DE LA SVA, Diciembre 1954
FIRMANTES DEL ACTA CONSTITUTIVA DE LA SVA, Diciembre 1954

En 1948 (¿Octubre 16?) el Dr. Pascual Scannone (Fig. 3) inició la formación de especialistas en su servicio del Hospital Vargas, con resultados aceptables, que más tarde confluirían para estructurar un verdadero curso de postgrado. Otro valioso esfuerzo lo encabezó el Dr. José Nicolás Mazziotta (Fig. 4) en el Hospital Central de Valencia (13) al regreso de su entrenamiento en el Hospital Rawson de Buenos Aires, al lado de su maestro, el inolvidable Dr. Juan Armando Nesi Ficocceli. El programa de Mazziotta era más completo, al grado de lograr el reconocimiento del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. En aquella primera etapa el Dr. Scannone debió adiestrar alrededor de veinte profesionales, entre los cuales creo conveniente destacar a los Drs. Rafael Anderson, Carlos Hoyer y Carmelo Moreno. Todos limitaron su ejercicio al ámbito de la capital, mientras que del curso de Valencia egresó una cifra similar que contribuyó al desarrollo de la especialidad en Carabobo, Lara. Zulia y Falcón, principalmente.

Fig 3. Dr Pascual Sannone (1915-1989)
Fig 3. Dr Pascual Sannone (1915-1989)
Fig 4 Dr José Maziotta (1919-1997)
Fig 4 Dr José Maziotta (1919-1997)

Entre los discípulos del inefable Dr. José Mazziotta, queremos citar a los Drs. David Steinberg, Oscar Malpica, Mario Piña Daza, Arnaldo Cisneros y Roberto De Vicente. Una tercera opción se desarrolló a partir de 1943, inserta en la Cátedra de Técnica Quirúrgica que desarrolló el Dr. José Rojas Contreras (Foto 5) en el Instituto de Cirugía Experimental fundado por Manuel Corachán (14) Bajo la orientación de Rojas Contreras y del Dr. Hoyer se formó durante más de quince años un crecido número de estudiantes de Medicina, para actuar como anestesistas, primero en animales y en una segunda etapa administrando anestesia a pacientes de la maternidad Concepción Palacios y los hospitales de Emergencia de Salas, Traumatológico y José María Vargas del Seguro Social. Más tarde las prácticas se extendieron a la clínica Santa Ana, especialmente cuando ésta pasó a depender del Seguro Social. Debemos recordar que el Hospital de Emergencias de Salas desempeñó un papel fundamental en la atención de emergencias de Caracas y el entrenamiento quirúrgico de cirujanos y traumatólogos. Estimo que un alto porcentaje de la cirugía que se hizo en esta capital, entre 1936 y 1970; tuvo como escenario ese benemérito hospital, hoy desaparecido. Pues bien, existen listados con registros de más de 250 estudiantes de Medicina que fueron entrenados como anestesistas. De acuerdo con la revisión realizada –pese a que el listado obtenido no está completo- apenas un 10% de los bachilleres formados ejercieron la especialidad de manera exclusiva y permanente, algunos con notable desempeño, como los Drs. Rafael Campo Moreno, Jesús Molinos Palacios, Luis Contramaestre, Luis Boris Graterón, Pablo Medina y Manuel Hernández.

Era imperiosa la promoción de la especialidad y la organización de centros de especialización. La opción más factible y rápida para formar anestesiólogos era conseguir candidatos y gestionar becas del estado, para enviarlos a Norteamérica o Europa, quienes luego podrán incorporarse con mejores credenciales a los grandes centros públicos y privados de la época. Había una segunda opción, complicada y lenta: crear un postgrado de calidad, sólidamente estructurado. Pero… ¿Dónde? Se plantearon la posibilidad de contratar a un profesor extranjero, con talento y dedicación, si bien algunos veían con recelo la traída de ese profesional. Se requería además un hospital técnicamente bien dotado y el aval de autoridades oficiales, que asegurase soporte económico y académico.

En mayo de 1956 entró en funcionamiento el Hospital Universitario de Caracas, cuyo servicio de Anestesiología estaba inicialmente conformado por los Drs. Oscar Malpica Guada, Mario Piña Daza (Fig. 5) José Leon Toledo, Miguel Campins (primer residente) Rafael Rodríguez Chuecos y Luis Guillermo Troconis (15) El Dr. Malpica (Fig. 6) había venido de Valencia, a solicitud del Ministerio de Sanidad y un año más tarde decide retornar a su tierra natal. Las circunstancias confluyen para que el Dr. Rivas que presidía ese año la sociedad, fuese designado como nuevo Jefe de Servicio en el Hospital Clínico y surge entonces la posibilidad de iniciar allí el curso de postgrado.

Fig 5 Dr Mario Piña Daza (1919-2001)
Fig 5 Dr Mario Piña Daza (1919-2001)
Dr. OSCAR MALPICA GUADA (1920 - 1997) Primer Jefe del Servicio de Anestesiología 1956-1957
Dr. OSCAR MALPICA GUADA (1920 - 1997)
Primer Jefe del Servicio de Anestesiología 1956-1957

Aquellos colegas no eran ajenos a la situación continental de su especialidad. El movimiento de integración de la Anestesiología a nivel continental, se había iniciado tempranamente, en los países del sur. Para la época que analizamos se habían realizado congresos internacionales en Argentina, Brasil y Colombia

El Dr. Roberto Lucca (Fig. 7) había asistido a dos de ellos. Mazziotta tuvo la suerte de estar presente en el argentino y Rivas en el de Brasil. Los Drs. Lucca y Mazziotta conocían al Dr. Juan Armando Nesi e hicieron la propuesta de su nombre a Carlos Rivas. Incluso viajaron a la Argentina, para animarlo a venir. Nesi se entusiasmó prontamente y -como reconoció más tarde encontró- le pareció encontrar su sueño: “....un grupo inteligente, un ambiente disciplinado y amplio apoyo presupuestario…”

Fig 7 Dr Roberto Lucca Escobar (1920-1988)
Fig 7 Dr Roberto Lucca Escobar (1920-1988)

La Dirección del Hospital Universitario estaba entonces encabezaba por el Dr. Jorge Soto Rivera, profesional talentoso y de excelente formación en gerencia hospitalaria. Surgieron por supuesto obstáculos graves. La situación política era incierta, la dictadura militar estaba en sus postrimerías. De hecho, cuando Nesi llega a Caracas, en diciembre de 1957; vive las vicisitudes de una universidad allanada, con vigilancia militar y una creciente ola de manifiestos, protestas e incluso la huelga general del 21 de enero de 1958. Cae el gobierno y en ese clima se inician las clases en marzo de 1958, con doce cursantes, becados por el Ministerio de Sanidad.

La primera promoción de aquella escuela fundada por los Drs. Carlos Rivas y Juan Nesi (Foto 8) egresa en dieciocho meses. El inicio del postgrado supuso la asignación de nuevas áreas para las actividades académicas y administrativas, así como la apertura de la Sala de Recuperación de un pequeño laboratorio de gases para las prácticas y de la Unidad de Bloqueos, frente a los ascensores públicos. La Escuela de Salud Pública –órgano rector en la formación de especialistas- reconoció al curso y otorgó título universitario a sus egresados, a partir de la segunda promoción, integrada por seis residentes.

El 24 de Abril de 1962, como señalamos al comienzo; la Facultad de Medicina de la Universidad Central, aprueba la creación de la Cátedra de Clínica Anestesiológica, conforme al proyecto presentado por los Drs. Rivas y Nesi (1), quienes son reconocidos desde entonces como Profesores y como Instructores los Drs. Mario Piña Daza (Fig 8), Rodríguez Chuecos, Marín, Loaiza, García Estrada y Galindez.

Fig 8 Drs. Juan Nesi (1909-2001) y Carlos Rivas Larrazábal (1924-1988)
Fig 8 Drs. Juan Nesi (1909-2001) y Carlos Rivas Larrazábal (1924-1988)

ORGANIZACIÓN DE LA CÁTEDRA-SERVICIO

Al iniciar el Dr. Rivas su gestión al frente del Servicio de Anestesiología, que se prolongará por los siguientes veinticinco años; establece rigurosas pautas de trabajo. Su admirable talento para la gerencia institucional y su habilidad en las relaciones humanas y el manejo de situaciones complejas; le ganaron siempre la admiración y el respeto de las autoridades del Departamento de Cirugía y de la Dirección del hospital, cargo por el cual vio desfilar a siete directores (14) los Drs. Soto Rivera (1956-1957), Olinto Camacho (1958-1960), Manuel María Lander (1961-1967), Antonio Parra Leon (1967-1974), Carlos Arocha Luna (1975-1978), Juan José Puigbó (1979-1982) y Miguel Yáber Pérez (1983). Durante el primer año de funcionamiento del servicio se habían efectuado 1.647 intervenciones, pero se abrían nuevos servicios y se incorporaron más anestesiólogos, con lo cual la cifra pasó a 4.297 durante el primer año del nuevo postgrado. El personal de planta se vio reforzado por los Drs. Rafael Rodríguez Chuecos, Luis Guillermo Troconis y Juan Marín. Al año siguiente fue preciso incluir a los Drs. Augusto Loaiza y Mario Pérez Vilchez. En 1960 cuatro de los doce egresados del primer curso, los Drs. Anibal Galindez, William Santana, Juan Zarrans y Rafael García Estrada entran a formar parte del cuerpo de especialistas. Debe aclararse que los Drs. Troconis Pérez Vilchez, Santana y Zarrans decidieron no incorporarse a la docencia formal, aunque participaron siempre en la enseñanza clínica de los residentes de postgrado, cumpliendo de esta manera su compromiso hipocrático.

Las actividades asistenciales, académicas y de investigación clínica se desarrollaron con apreciable normalidad, incluyendo el ingreso anual de nuevos residentes, el registro estadístico de las anestesias realizadas y los informes tanto a la Dirección del hospital, como a la Facultad de Medicina. El logro de esas metas aseguraba la continuación de becas de estudio y la asignación de presupuesto para la continua renovación de aparatos y de equipos de anestesiología. El servicio había iniciado con aparatos de anestesia de Foregger a los cuales se agregaron luego modelos de AGA, Heidbrink y Mc Kesson, asi como respiradores de Ohio, Jefferson, los novedosos Bird 7 y 8 y hasta un aparato de Engström 200, cuando se comienza la Cirugía Cardiovascular.

RESULTADOS

ACTIVIDAD QUIRÚRGICA. Una prueba irrefutable de la justificación y de las circunstancias propicias en que se ha desenvuelto la formación clínica de los residentes de postgrado es la creciente actividad quirúrgica del Hospital Universitario (Tabla I) No sólo pone en evidencia el aporte del grupo de residentes para la atención de enfermos, sino que además permite su entrenamiento y formación clínicas, en una singular simbiosis científico-social. Por otra parte la bajísima tasa de accidentes anestésicos es señal de adecuadas pautas de trabajo y de supervisión por parte del cuerpo docente (16)

TABLA 1. ACTIVIDAD QUIRÚRGICA DEL HUC 1956 - 2010
TABLA 1. ACTIVIDAD QUIRÚRGICA DEL HUC 1956 - 2010
TABLA 1. ACTIVIDAD QUIRÚRGICA DEL HUC 1956 - 2010

EGRESADOS. Otro índice para la medición de resultados es la continuada formación de médicos especialistas, de notable prestigio dentro y fuera de Venezuela; en el pasado por el testimonio de visitantes de otras latitudes y en la última década, por la creciente migración de médicos, que han encontrado acogida y reconocimiento, tanto en Norteamérica, como en países europeos. La Cátedra exhibe orgullosa de su número y calidad científica, la cifra de 423 egresados nacionales y 27 extranjeros. En promedio significaría 9,24 cursantes en cada una de las cincuenta promociones. Motivo de satisfacción es también el hecho de la presencia de sus egresados en toda la geografía venezolana, donde actualmente reside el 36,4%, o sean 137 especialistas. La Tabla 2 relaciona el número y porcentaje de egresados en cada una de las regiones. Pero además, de 223 anestesiólogos que se ubican en Caracas (55,3%) más de una veintena prestó servicios durante dos o más años en la provincia.

TABLA 2: DISTRIBUCIÓN NACIONAL DE LOS EGRESADOS 1959 - 2010
TABLA 2: DISTRIBUCIÓN NACIONAL DE LOS EGRESADOS 1959 - 2010

NOTA: 20 egresados se han radicado en el exterior, hasta la fecha

Cuando se analiza el origen de los primeros anestesiólogos que llegaron a cada una de las entidades federales (Tabla 3) podemos verificar que en trece de ellas aquellos pioneros fueron formados en la Cátedra del Universitario (1, 17, 18) La distribución por estados no es uniforme y como se muestra en el mapa (Fig. 1) tres de las entidades: Carabobo, Bolívar y Táchira reúnen a más del 30% de ese contingente. Hay además curiosidades como esta: en Carabobo no hubo egresados de la Cátedra hasta 1970, cuando se ubicaron allí los Drs. Víctor García Malpica y Mario Páez, en la décima promoción. La razón primordial es que la escuela que fundara el Dr. Mazziotta en 1950, continuaba su misión de capacitar ese recurso anestesiológico. Actualmente se ubica en ese estado el contingente más numeroso (25 especialistas formados en el Hospital Universitario) De alguna manera la Cátedra ha correspondido a la presencia de aquel valenciano ilustre, el Dr. Oscar Malpica Guada, fundador del servicio en 1956.

TABLA 3. PRIMEROS ANESTESIOLOGOS POR REGIONES

  • ANZOATEGUI Dr.Antonio Prieto, 1962 HUC
  • APURE Dr. Luis Herrera García, 1968 HUC.
  • ARAGUA Dr.David Olivares Roa, 1955
  • BARINAS Dr.Eduardo Márquez Caballero, 1966 HUC
  • BOLIVAR Drs. Dámaso Moreno y Angela Rivas (1964) HUC
  • CARABOBO Dr. José Mazziotta, 1950
  • COJEDES Dr. Daniel Herrera Arévalo, 1972. HUC.
  • DELTA AMACURO Dr. Héctor Torres, 1982 HUC.
  • GUARICO Dr. Israel Ranuarez Balza, 1962 HUC.
  • LARA Dr. Alfredo Montilla Prieto, 1952 Maracaibo
  • MERIDA Dr.Eduardo Briese S. Rumanía
  • MONAGAS Carmelo Regardiz, 1965 HUC
  • NUEVA ESPARTA Dr. Pedro Luis Rodríguez, 1969 HUC.
  • PORTUGUESA Dr. Leopoldo Olmos Osorio, 1967 HUC
  • SUCRE Dr. Ramón León Agudo, 1953
  • TACHIRA Dr. Aramís Villasmil, 1960 HUC.
  • TRUJILLO Dr Omar Ignacio Oirdobro, 1966
  • YARACUY Dr. Miguel Argotti Zambrano, 1968 HUC.
  • ZULIA Dr. Nectario Corso Romero, 1952 Valencia

CENTRO INTERNACIONAL

La realidad anestesiológica nacional, guardaba bastante semejanza con la de otros países del continente. El Dr. Rivas vislumbraba y anhelaba prestigiar a Venezuela, con el desarrollo de un centro internacional, similar al que funcionaba en Dinamarca, desde 1950. La confluencia en Caracas para esa época, de quienes han sido llamados –entre otros por el Dr. José María Silva Gómez, de Colombia- hombres de la Anestesiología continental, como el mismo Rivas, Roberto Lucca, Juan Nesi, de Argentina, Juan Marín, de Colombia, entre los de mayor proyección; hacían propicias las circunstancias. Carlos Rivas había participado en varios congresos latinoamericanos (Brasil, México, Argentina, Colombia), en los cuales había exhibido su talento innato para las relaciones internacionales. Su relación con el Dr. Enmanuel Papper, que había sido su maestro durante la residencia en el Presbiterian Hospital de Nueva York y con importantes lideres de la Federación Mundial, como los Drs. John Bonica, Robert Hingson, Francis Foldes, Otto Mayrhofer; le abrieron amplio crédito en esa institución, a cuyo Comité Ejecutivo perteneció, como eficiente Tesorero durante ocho años (19)

En la Confederación Latinoamericana (CLASA) tenía bien ganado liderazgo, pese a existir recelos, por demás comprensibles. Dentro de su país contaba con el aval de las autoridades de la Universidad Central, del Ministerio de Sanidad y de la Sociedad Venezolana de Anestesiología.

De esa manera logra el apoyo nacional e internacional para la creación del Centro Ibero Latinoamericano de Anestesiología, inaugurado con solemnidad y pompa el 11 de Octubre de 1966, en el Teatro Municipal e instalado en el paraninfo de la Universidad de Caracas. Para este acto académico ocuparon el presídium el Rector Jesús María Bianco, el Presidente de la Federación Mundial Geoffrey Organe, el Secretario General de la CLASA, José Silva Gómez, el Ministro de Sanidad y Asistencia Social Dr. Pablo Cova García, los presidentes de la SVA y del VII Congreso Drs. Roberto Lucca y Carlos Hoyer respectivamente, el Decano de Medicina Dr. Rafael José Neri y los Drs. Rivas y Nesi, en representación de la Cátedra.

Durante sus 20 años de funcionamiento actuaron en la Cátedra como Profesores Visitantes por períodos de 2 a 4 meses, una docena de prestigiosos catedráticos de América, Europa y Asia, rigurosamente seleccionados por la Federación y con cargo de máximo escalafón en la UCV (20) A la vez recibieron entrenamiento profesional 25 médicos de diez países del continente (Fig 9) y 207 venezolanos.

Fig. 9. EGRESADOS DEL CENTRO LATINOAMERICANO (CILADA)
Fig. 9. EGRESADOS DEL CENTRO LATINOAMERICANO (CILADA)

PUBLICACIONES y LIBROS. La larga, profunda y vigorosa estela de la Cátedra del Hospital Universitario está integrada por ese substancial recurso humano y también por la obra escrita que ha aportado sus miembros. La misma incluye libros, tesis y publicaciones periódicas. En 1960 apareció Acta Anestesiológica, primero órgano nacional, pues la revista de la Sociedad Venezolana de Anestesiología se editó en 1962 (21) El Acta se publicó apenas por tres años y sobrevivió hasta 1969, incorporada al Acta Médica Venezolana.

En 1968 inicia su publicación un Boletín multigrafiado, cuya labor perseverante se prolongó por diecisiete años y cuya difusión trascendió las fronteras nacionales (más de ochenta subscriptores de diversos países. En 1986 hace su aparición la revista Actualizaciones Anestesiológicas, editada cuatrimestralmente, bajo la dirección de la Dra. Angela Rivas de Pérez Su último número (1995) engarza magníficamente con la reaparición de la Revista Venezolana de Anestesiología, órgano científico de nuestra institución gremial.

Varios de los miembros de la Cátedra han escrito obras de texto. La más trascendente tal vez, sean los Apuntes de Física del Dr. Nesi, que fueron texto obligado para los cursantes de postgrado por varias décadas, primero como ejemplar multigrafiado y luego como número especial de la Revista Argentina de Anestesiología ( ) Los aportes más ecientes en esta área son capítulos del libro del Dr. José Antonio Aldrete, Anestesiología teórico práctica. En ambas ediciones, la de 1991 y la del año 2004, se incluyen aportaciones de los Drs. Nesi, Wikinski y Edgar Martínez Aguirre, La Tabla 4 reúne la lista de esas obras. El magnífico trabajo de revisión bibliográfica del mismo Dr. Aldrete: Contribuciones hispanoamericanas en Anestesiología, publicado inicialmente en la Revista Española de Anestesiología (22) e incorporado a la segunda edición de su libro; se citan los aportes originales de miembros de la Cátedra, como los Drs. Edgard Martínez Aguirre (1963, 1974 y 1990) y José Ramón Plaza Quijada (1967); así como los de otro venezolano, el Dr. David Andrade Marcano (1986 y 1972)

Tabla 4 OBRAS PUBLICADAS POR DOCENTES DE LA CÁTEDRA

  1. PÉREZ CARREÑO M. (Editor) PATOLOGÍA Y CLÍNICA QUIRÚRGICAS.
    IMPRENTA UNIVERSITARIA. CARACAS, 1960-1965
    CAPITULOS ANESTESIA, PARO CARDÍACO, CIRUGÍA DE URGENCIA,
    SHOCK HIPOVOLÉMICO EN CIRUGÍA.
    AUTORES DRS. CARLOS RIVAS LARRAZÁBAL Y JUAN ARMANDO NESI.
  2. NESI JA. NOCIONES DE FÍSICA APLICADA A LA ANESTESIOLOGÍA.
    FEDERACIÓN ARGENTINA. BUENOS AIRES, 1974
  3. MARTÍNEZ E, GONZÁLEZ J. (Edit) MANUAL DE ANESTESIA CARDIOVASCULAR. EDICIONES DE LA BIBLIOTECA UNIVERSIDAD CENTRAL. CARACAS, 1977
  4. ALDRETE JA. (Edit) ANESTESIOLOGÍA TEÓRICA PRÁCTICA. Edit. Salvat. México, 1991
    CAPITULOS: NOCIONES DE FÍSICA, BARRERA HEMATO-ENCEFÁLICA, VISITA
    PREANESTÉSICA, PROCAINA ENDOVENOSA, ANALÉPTICOS Y ANTAGONISTAS,
    ANESTESIA EN CARDIOPATÍAS ADQUIRIDAS, ANESTESIA EN ENFERMEDADES
    NEUROMUSCULARES, PRESIÓN VENOSA, HIDRATACIÓN EN CIRUGÍA.
    AUTORES DRS. JUAN NESI, JAIME WIKINSKI, EDGAR MARTÍNEZ AGUIRRE
  5. HERRERA LE, KERDEL MT, HERNANDEZ CA y col. . CARLOS RIVAS LARRAZÁBAL
    Y LA ANESTESIOLOGÍA VENEZOLANA. IMPR ALTAMIRA. CARACAS, 1995

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN. La investigación en la Cátedra no es sólo una actividad especulativa, vinculada al quehacer universitario o impuesta por esa concepción abstracta de algunos centros de estudios superiores. Los estudios de cuarto nivel están concebidos para la formación de profesionales en los campos científico, tecnológico y humanístico. Pero además comportan una aproximación mediata al método científico y al análisis de sus efectos, en nuestro caso, relacionados a la salud individual y/o comunitaria. Durante algunos años incluso, nuestras facultades otorgaban título de Maestría, previo cumplimiento de requisitos académicos en el área de la investigación. En la Cátedra los primeros ensayos, tímidos y simples dieron lugar para la publicación del primer órgano de divulgación y suprimido éste, aparecieron en Acta Médica, revista del Colegio de Médicos de Caracas. El paso siguiente fue la dotación y puesta en funcionamiento de un laboratorio de gasometría, dentro del àrea quirúrgica, en el cual los residentes realizábamos mediciones de hematocrito, pH, PO2 y PCO2.

A partir de la X Promoción (1969-1970) se estableció la obligatoriedad de un Trabajo final, aún antes de que la Universidad lo impusiera como requisito formal. Por esa razón el Trabajo Especial de Investigación (TEI) que hoy contempla el régimen de estudios, no significó mayores esfuerzos. En 1995, la productividad académica medida en términos de porcentaje de egresados con TEI. fue del 72,7% y hasta menor, en algunas promociones (23) pero hoy puede decirse con orgullo que la productividad académica es del 92,77% en promedio, incluidos todos los egresados desde 1970 (332 especialistas) y que en los últimos 8 años, esa productividad es del 100%. Es de lamentar, la bajísima tasa de publicación de dichos trabajos, por lo cual resulta difícil incorporar sus temas y resultados en cualquier artículo de naturaleza similar. La Cátedra está elaborando una base de datos al respecto, para próxima publicación.

BIBLIOTECA. No podemos dejar por fuera una referencia a la Biblioteca de Anestesiología, con sus 2.200 libros de texto y su invalorable colección de revistas de la especialidad (Tabla 5) Ese repertorio documental fue iniciado por el Dr. Nesi en Buenos Aires, desde 1935 y traído a Venezuela en 1963, como imperecedera herencia a su querida institución. Hemos de reconocer que la colección ha sido cuidadosamente conservada y formidablemente ampliada, puesto que la donación inicial estaba compuesta por 480 libros y 230 volúmenes de veinte revistas. Hoy día la Biblioteca posee 2.155 libros y 855 volúmenes correspondientes a 25 revistas de la especialidad.

La mención nos obliga a difundir un clamor, en nombre de todos los que debemos afecto y gratitud a la Cátedra para que el inestimable patrimonio de esa sin par biblioteca, no se convierta en un museo, sino que siga siendo recurso para el estudio y la investigación en la especialidad. Es urgente gestionar el apoyo de empresas e instituciones interesadas en las áreas científica y cultural, para la debida preservación, clasificación, indexación y aprovechamiento de una obra de esta magnitud.

Tabla 5. BIBLIOTECA DE ANESTESIOLOGÍA Dr. JUAN A. NESI
Tabla 5. BIBLIOTECA DE ANESTESIOLOGÍA Dr. JUAN A. NESI

PROYECCIÓN SOCIAL: HOSPITALES SAN JUAN DE DIOS y CAUCAGUA

Al margen de lo que ha significado poder ofrecerle al país 423 especialistas de alto nivel que han rendido óptimos frutos en cada una de las ciudades de nuestra geografía, el quehacer clínico de la Cátedra no se ha agotado dentro del recinto del hospital Universitario; aún conscientes de la magnitud y complejidad de las actividades clínicas que allí se han planificado y desarrollado. Hacia 1970, atendiendo al alto número de residentes venezolanos y de otros países del continente, el entrenamiento en anestesiología pediátrica resultaba insuficiente. En esa circunstancia el Dr. Rivas entró en conversaciones con directivos del Hospital San Juan de Dios y se firmó un contrato mediante el cual la Cátedra se comprometía a enviar un especialista y un grupo de residentes del último año para la atención anestesiológica de niños hospitalizados en ese centro. En esa función se desempeño el Dr. Juan Marín durante sus últimos dos años en Venezuela, hasta que en 1973 optó por regresar a Colombia. Desde entonces, cada día uno de los instructores era enviado a dicho centro. Debe decirse que ese programa significó una mejor formación clínica en el área infantil, pero además la vivencia de un ambiente cordial y sosegado para el desarrollo de la actividad quirúrgica, bastante diferente al convulso ritmo de trabajo en los quirófanos del Universitario.

En 1980, a solicitud del Ministerio de Sanidad, se firmó otro convenio con los postgrados de Medicina, Cirugía, Traumatología Gineco Obstetricia y Anestesiología; para el mejoramiento de los servicios del Hospital Rivero Saldivia de Caucagua, a 80 km de Caracas. Al inicio y durante el desarrollo de esa actividad de extensión, varios de los jefes de servicio y/o Coordinadores de Postgrado debieron viajar a Caucagua para verificar el funcionamiento del programa, conscientes de la urgencia social, pero también de la precariedad de las instalaciones y equipos que dicho centro poseía. Cada residente debía rendir un informe de la actividad cumplida durante las 4 semanas de su rotación. A diferencia de la pasantía pediátrica, este proyecto nunca rindió beneficios de significación para las cátedras, ni para sus residentes; que compensasen de manera satisfactoria el esfuerzo gerencial, por lo cual fue abandonado por la Escuela Razetti.

ACTUACION GREMIAL

En la mente de sus creadores, como en la de aquella generación fundadora, academia y gremio eran instituciones de igual trascendencia. No podía concebirse una, sin el otro, para el desarrollo armonioso e integral de buenos profesionales. Por tanto debían complementarse en una simbiosis de alta dimensión, en busca de elevadas metas comunes. De allí la presencia de directivos y miembros de la Sociedad Venezolana de Anestesiología en actos académicos y la planificación de programas de extensión, como Jornadas y Congresos, a los cuales asistían siempre miembros del cuerpo docente.

Vemos complacidos como siete de los profesores han alcanzado la máxima instancia de dirección gremial, como Presidentes de la SVA. Son los Drs. Carlos Rivas, Luis Guillermo Troconis, Mario Piña Daza, Carlos Hernández Luna, Gioconda de Lizarraga, Marcos Bolívar y quien les habla. Debemos resaltar también a docentes de otros centros de Postgrado, como los hospitales Vargas, Militar, Pérez Carreño y Centro Médico, quienes han ocupado la Presidencia durante quince períodos.

A nivel de congresos nacionales de Anestesiología, han actuado como organizadores tres de los egresados, los Drs. Aramís Villasmil (S. Cristóbal, 1976), Antonio Silva Andrade (Pto. Ordaz, 1978, Manuel Alvarado (Barquisimeto 1994 y Gioconda de Lizarraga (Caracas, 2006) Otros muchos colegas han conformado las Directivas de dichos eventos, especial-mente en sus Comisiones Científicas. Mayor proyección significan las actuaciones del Dr. Rivas Larrazábal como VicePresidente y Tesorero de la Federación Mundial (1972 – 1984) y de Carlos Jiménez Castillo como Secretario General de la CLASA (1993 – 1995) Estuvimos cerca de alcanzar la Presidencia del máximo organismo mundial, en Filipinas cuando colegas de dos países latinoamericanos compitieron por ese alto cargo, los Drs. Carlos Rivas, por Venezuela y Carlos Parsloe, de Brasil. Este último resultó elegido, con escaso margen de votos, para el período 1984 - 1988. Para gloria del país y de la Cátedra de Anestesiología, la larga gestión del Dr. Rivas contó con el aval de quienes para la fecha encabezaban ese organismo, los Drs. Otto Mayrhofer, Quintín Gómez y John Bonica y el reconocimiento de quienes le sucedieron, como el Dr. Harold Griffith (24) y de quienes han recogido la crónica de la World Federation, con motivo de su cincuentenario (25)

Al culminar este trabajo, puedo asegurarles que el mismo no es extensivo y quedan por fuera otros hitos de gran significación. Pensemos nada más que nuestro quehacer diario no podrá recogerse, ni siquiera en varios libros. El esfuerzo, el talento y menos aún todo ese mundo intangible de lo afectivo y espiritual. Los beneficios ofrecidos a miles de acientes atendidos, la inevitable fatiga que acompañan los quehaceres de miles de horas de guardia hospitalaria (serían 18.250 días, multiplicados por cada uno de los integrantes de ese equipo profesional), los múltiples exámenes rendidos por cada uno de esos 464 cursantes, la ardua preparación de seminarios y conferencias, las doce Jornadas Científicas desarrolladas entre los años 1970 y 2008, la veintena de Cursos de Extensión dictados entre 1968 y 1972; representan una fecunda e increíble realización. El mapa de la Fig. 10 muestra la ubicación de 403 egresados, hasta el año 2010, que prestan o prestaron servicios en Venezuela (95%)

Fig. 10 UBICACIÓN NACIONAL DE EGRESADOS 1959 – 2010
Fig. 10 UBICACIÓN NACIONAL DE EGRESADOS 1959 – 2010

Por cada una de las obras y por cada uno de sus participantes (ejecutantes, protagonistas) es justo y laudable dar gracias a Dios, que ha acompañado y secundado ese ingente esfuerzo académico y asistencial. Nuestra conferencia está llegando a su final. Pero la historia continúa. Y requiere de mejores cronistas, para continuar reseñando y documentando las futuras labores, responsabilidades que ha de cumplir –con el mismo vigor, acierto y entusiasmo- la cincuentenaria Cátedra de Anestesiología.-

REFERENCIAS

  1. Herrera LE, Kerdel MT, Hernández CA y col. Carlos Rivas Larrazábal y la Anestesiología venezolana. Impresos Altamira. Caracas, 1995
  2. Camel F, Guedez P y col. Recursos humanos para el sector salud. Acta Med Ven. 1970; 17: 294 – 306
  3. Entrevista con el Dr. Miguel Zerpa (www.caibco.ucv.ve) Consultada Enero 29, 2011
  4. Hingson RA. Problems confronting emerging countries. Anesth Analg. 1964; 43 (6): 610– 19
  5. Wikinski JA. Apuntes para una historia de la anestesiología venezolana, Rev Soc Ven Hist Med. 1981; 30 (45-46): 25 – 55
  6. Córdoba S. Historia de la anestesia en Venezuela. Rev Soc Ven Hist Med. 1953; 1:729-56
  7. www.centromedicodecaracas.com.ve/quienes.html. Consultada Enero 29, 2010
  8. Perdomo Beltrán. Primera aplicación de Protóxido de ázoe con oxígeno en Caracas y breve presentación del aparato de Clark. Rev Med Cir 1919; 1: 247
  9. Baptista Roberto. Algunos apuntes sobre anestesia por inhalación. 1938
  10. Salas Viloria, Rafael. Anestesia general por gases en Caracas. 1919 48 pp.
  11. Rivas L Carlos E. Memoria a las autoridades universitarias, solicitando la creación de la Cátedra de Anestesiología. En: Herrera LE, Kerdel MT, Hernández CA y col. Carlos Rivas Larrazábal y la Anestesiología venezolana. Impresos Altamira. Caracas, 1995: 39 - 50
  12. Andrade D. Historia de la anestesia en Venezuela. www.sva.org.ve Consult. Enero 29. Rev Venez Anest 2002; 7: 72 – 76
  13. Herrera C. Rubén. Inicios de la Anestesiología en el Estado Carabobo. Rev Venez Anest 2004;9, Suppl S13- S15
  14. González Navas A. Manuel Corachán García en la educación médica venezolana. Rev Soc Ven Hist Med. 1996; 45:152-
  15. Plaza Izquierdo Francisco. Historia del Hospital Universitario de Caracas.
  16. Archivos del Servicio de Quirófanos del HUC.
  17. Andrade M. David. Historia de la anestesia en el Estado Aragua. Rev Venez Anest 2004; 9, Suppl S6 – S12
  18. Angulo S. Pastor. Historia de la anestesia en el Estado Sucre. Rev Venez Anest 2004; 9, Suppl S18 – S21
  19. Rivas CE. The aims and achievements of the World Federation of Societies of Anaesth Course in Caracas. 4º World Congress, London 1968. Excerpta Médica, 168
  20. Hingson RA. Revisión y evaluación del papel del centro regional de entrenamiento del Hospital Universitario de Caracas. X Congreso Latinoamericano Anestesiología. La Paz, 1969
  21. Bolívar Marcos J. Editorial. Rev Venez Anestesiol. 1996; 1:
  22. Aldrete JA. Contribuciones Hispanoamericanas en Anestesiología. En: Aldrete JA, Guevara U, Capmourteres E. Anestesiología Teórico Práctica. 2ª edic. Manual Moderno México, 2004
  23. Herrera LE. Análisis de la productividad del Postgrado de Anestesiología en la realización del Trabajo de investigación (TEI) Boletín Postgrado en Medicina 1999; 8: 5-8
  24. Griffith HR. History of the World Federation of Anesthesiologist. Anesth Analg 1963; 42 389-97
  25. Rupreht J, Gullo A (Edit) World Federation of Societies of Anaesthesiologist. Springer. Milán, 2004